La Fundación de Cultura y la Biblioteca Pública de San Pedro de Atacama lanzan concurso “Ckunsa: Relatos de San Pedro de Atacama”

Con el objetivo de promover la revitalización de la lengua ancestral del pueblo Lickanantay y fomentar la creación literaria en la comunidad, la Fundación de Cultura de San Pedro de Atacama, junto a la Biblioteca Pública Municipal, lanzaron el concurso “Ckunsa: Relatos de San Pedro de Atacama”, una iniciativa abierta a habitantes de la comuna interesados en escribir en lengua ckunsa.

La convocatoria busca incentivar la creación de relatos inspirados en la historia, la vida cotidiana y la cosmovisión del territorio lickanantay, aportando así a la difusión y puesta en valor de esta lengua originaria. La actividad se enmarca en las acciones que impulsa la Fundación de Cultura de San Pedro de Atacama, para fortalecer el patrimonio cultural y lingüístico de Atacama La Grande.

El concurso contempla tres categorías de participación: Estudiantes de 7º a 8º básico, estudiantes de 1º a 4º medio y adultos sin límite de edad. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 15 de marzo de 2026, y las personas interesadas deberán ser residentes de la comuna de San Pedro de Atacama.

Cada participante deberá presentar un mínimo de dos relatos, con una extensión aproximada de 400 palabras cada uno, escritos en lengua ckunsa y basados en contenidos históricos, mitológicos o cotidianos vinculados a San Pedro de Atacama.

Como parte del proceso formativo del certamen, las y los participantes deberán asistir a tres talleres gratuitos de preparación en lengua ckunsa, los cuales se realizarán en modalidad presencial y online, facilitando así la participación de la comunidad.

El concurso otorgará un premio de $70.000 y diploma para el primer lugar de cada categoría, reconociendo así el talento y el compromiso con la preservación de la lengua ckunsa.

Esta iniciativa busca fortalecer la identidad cultural del territorio y acercar a nuevas generaciones al conocimiento y uso de su lengua ancestral, contribuyendo a mantener vivo el legado cultural del pueblo lickanantay.

Las bases completas y el formulario de inscripción los puedes encontrar en el siguiente enlace: https://forms.gle/6eCa3ms4rbV5Z86j9

SAN PEDRO DE ATACAMA

Es un ícono cultural que combina historia, arte y naturaleza. Sus construcciones de adobe y piedra son la puerta de entrada a las maravillas del altiplano. La iglesia de San Pedro, con retablos coloniales, y el cementerio con vistas espectaculares, reflejan la historia y diversidad cultural. El Pukará de Quitor simboliza la resistencia atacameña.

PEINE

A 2,800 metros, combina historia y naturaleza con viviendas de adobe y piedra. La iglesia de San Roque, del siglo XVIII, y el cementerio con vistas al Salar de Atacama son espacios de reflexión y conexión con tradiciones funerarias. Peine también es ideal para descubrir misterios arqueológicos y paisajes naturales, destacando la agricultura en terrazas y la producción de quinua.

SOCAIRE

En el paisaje andino, presenta terrazas agrícolas que desafían la aridez del altiplano. Las construcciones de piedra volcánica y adobe reflejan la adaptación ingeniosa de sus habitantes. La iglesia de San Bartolomé, con retablos coloniales, y el cementerio con vistas panorámicas destacan la conexión con el entorno. Socaire es un punto de partida para explorar el Salar de Atacama.

CAMAR

Un pintoresco pueblo con construcciones de adobe y techos de paja, destaca por su iglesia del siglo XIX con arte sacro y un cementerio a 3,800 metros de altitud, adornado con flores y objetos personales. Rodeado de montañas, ofrece paisajes espectaculares y rutas de senderismo. Sus festividades, como la fiesta patronal de San Antonio, reflejan la rica tradición y fe de la comunidad.

TALABRE

A 4,200 metros, Talabre ofrece vistas majestuosas del volcán Lascar y otros picos andinos. Sus tradiciones agrícolas y pastoriles perduran en un entorno desafiante. La capilla local es el centro de la comunidad, y las rutas hacia los campos de lava del volcán Lascar atraen a los aventureros.

TOCONAO

Con sus construcciones de piedra liparita, transforma un entorno árido en un oasis agrícola. La iglesia de San Lucas y el cementerio elevado son emblemáticos del pueblo. La producción de vino artesanal y la Vendimia muestran la conexión de Toconao con la tierra. El Valle de Jere resalta la riqueza agrícola en contraste con el desierto circundante.

GUATIN

A 3,900 metros, es un pequeño poblado donde piedra volcánica y adobe se combinan en viviendas duraderas. Rodeado de cactus y formaciones rocosas, el pueblo mantiene ritos ancestrales. Su capilla sencilla y el cementerio pequeño honran a los difuntos, y las festividades celebran la conexión con la naturaleza desértica.

MATANCILLA

Situado a 3,800 metros de altitud, Matancilla muestra la adaptabilidad humana con sus construcciones de adobe y piedra. Las técnicas ancestrales en viviendas con techos de caña y barro reflejan la capacidad de sus habitantes para prosperar. Este pueblo, centro agrícola y espiritual, conserva tradiciones vivas en su capilla y cementerio.

RÍO GRANDE

Un bastión agrícola en un paisaje árido, ha evolucionado a lo largo de los siglos. Las construcciones de piedra y adobe con techos de paja resisten el tiempo, y la iglesia local, uno de los templos más antiguos, refleja la arquitectura colonial del siglo XVIII. El cementerio en la colina y el río que cruza el pueblo son vitales para la comunidad y sus campos.

MACHUCA

A 4,000 metros sobre el nivel del mar, Machuca destaca por su arquitectura de adobe y techos de paja de ichu, preservando las tradiciones ancestrales. Este enclave andino, fundamental en las rutas de pastoreo y comercio atacameñas, es famoso por su legado cultural. La iglesia de San Santiago del siglo XIX y el cementerio con vistas al altiplano narran la resistencia de la comunidad a lo largo del tiempo.